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martes 20/03/2012

Ciro Pertusi

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“Somos perros sin hogar que estaban deambulando y nos juntamos para hacer una jauría”

Luego de más de veinte años de ser la voz de Attaque 77, Demian “Ciro” Pertusi conformó junto a Ray Fajardo, Pichu Serniotti y Mauro Ambresi la banda Jauría. A sólo dos años de su surgimiento recibieron el premio Gardel Mejor Álbum Nuevo Artista de Rock por su primer disco, estuvieron de gira por distintas provincias argentinas y por el exterior y fueron teloneros de los Red Hot Chilli Peppers.

Jauría se conformó como banda en 2010 y, luego de varios meses de trabajo, editó su primer disco de nombre homónimo. Parte del camino recorrido desde ese momento fue registrado por Ciro Pertusi a modo de bitácora o diario íntimo por entregas bajo el título “El nacimiento de Jauría” y publicado en el sitio www.jauria.net. A lo largo de los treinta capítulos de este relato quedó documentado cómo fueron los primeros pasos como grupo, el proceso de componer los temas, los primeros ensayos y las peripecias de la grabación.

“Somos perros sin hogar que estaban deambulando y nos juntamos para hacer una jauría”, dice Ciro. Y reflexionando sobre el nombre de la banda remite al pasado musical de sus integrantes: Ray Fajardo fue el baterista de El Otro Yo; Pichu Serniotti estuvo al mando de la guitarra en Cabezones y el bajista Mauro Ambresi pasó por Expulsados, Katarro Vandáliko e Imperfectos.

¿Qué desafíos implicó armar un nuevo emprendimiento grupal luego de más de 20 años de tocar con Attaque 77 y, además, trabajar con músicos que también venían de experiencias similares?
Para mí, encarar el proyecto de Jauría implicó abandonar el terreno de lo seguro. Comenzar de nuevo con gente nueva es todo un desafío. De movida, como toda banda nueva, está el riesgo de no congeniar con tus pares, de ser ignorados y de que las cosas no se den del modo que uno imagina. Jauría, como grupo, se compone por cuatro entidades que tienen una historia detrás que, dependiendo de cómo la lleves, es tan importante como pesada.

¿Qué proyectos habías compartido con Ray Fajardo, Serniotti y Ambesi antes de formar Jauría?
Con Mauro Ambessi nos conocemos desde el año 92, es con la persona que más relación he tenido de los tres integrantes. Aparte de ser un amigo y compañero de barrio formó parte de Romanticistas Shaolins, banda de mi hermano Federico así que siempre tuvimos un acercamiento prácticamente familiar. Él y su familia son, de algún modo, parte de mi vida; sólo nos faltaba hacer algo juntos en lo musical y, bueno, por estas cosas de la vida así se dio.

Con Ray nos conocemos desde el año 96 cuando con Attaque 77 empezamos a tocar junto a El otro yo. Fueron muchas giras juntos por todo el país e incluso en el exterior, así que con él fue con quien más experiencia tuve en lo artístico previo a formar Jauría. Con el tiempo nos volvimos grandes admiradores mutuos y ahora nos estamos sacando las ganas de hacer algo que creo que ansiábamos desde hace tiempo casi sin darnos cuenta.

Con Pichu Serniotti la historia es diferente. Si bien no habíamos tenido una relación tan cercana como la que tuve con Mauro y Ray, de igual forma hemos compartido shows cuando estábamos en Attaque y Cabezones respectivamente. El tema es que yo me volví un escucha fiel de su banda a partir del disco Alas y, más aún de discos como Eclipse, Intraural o Jardín de extremidad. En cierta manera, Cabezones formó parte de un momento muy particular en mi vida y cuando pensé en volver a tocar fantaseaba como sería hacerlo con Pichu siendo que fue parte fundamental en el sonido, producción y composición de ese grupo.
Seguidores de la Jauría
¿Cuál fue la recepción que tuvo Jauría en estos dos años?
Si tenemos en cuenta los que han comprado este primer disco, los que van a los conciertos, la difusión de la prensa y la respuesta de nuestros colegas, en general, todos nos han tratado muy bien. Creo que les llega claramente que somos gente que buscamos ser felices con la música y que, cada vez que tenemos la posibilidad, intentamos en un mismo acto artístico despertar conciencia y provocar cambios por mas pequeños que sean.
Además, en diciembre del año pasado, recibieron el premio Gardel Mejor Álbum Nuevo Artista de Rock por su primer disco. ¿Esperaban esta mención?
Realmente no esperábamos nada de lo que esta pasando con Jauría, así que todo es bastante sorpresivo. Pensá que recién hicimos un disco y la banda está en formación. Nos falta mucho camino como para saber a dónde va a llegar esto. Por ahora estamos agradecidos de cómo se esta dando este presente.
En una entrevista, Ray Fajardo decía “la banda no somos cuatro, es un montón de gente, y que se va a ir sumando”, ¿qué opinás de esto?
Bueno, creo que él se refiere a cómo se conforma una entidad, banda y público en comunión. Convengamos que la energía que se detona durante los shows te hace evaluar cada espectáculo como un antes y un después. En ese aspecto, desde el primer show, se vibró un sentimiento de comunión.
¿Por qué sus seguidores eligieron la autodenominación de “Mestiz@s”?
Es por el concepto de una Jauría integrada por perros mestizos, aquellos que no son de raza, más callejeros. Esto es un poco lo que se da por estas latitudes…si fuésemos una raza de perros seríamos mestizos, la inmigración nos ha marcado así.
¿Y, durante los recitales de Jauría, pide el público escuchar canciones de Attaque?
Sí, y también piden de El otro yo o de Cabezones o de Romanticistas Shaolins…es lógico, fuimos partes importantes de esas bandas. Algunas de las que piden las tocamos ya que las canciones que compusimos son como hijos: no se dejan de querer porque los padres estén separados. De hecho, las tocan no sólo nuestros ex compañeros sino también muchos grupos que recién empiezan, otros que hacen tributos o bandas que tocan covers. Si las tocan todos, ¿por qué no las vamos a tocar nosotros que las compusimos?
Además de andar de gira por el interior del país, Jauría pasó por escenarios de Santiago de Chile, Uruguay, Perú y México, donde en marzo participaron del 13° Festival de Música Iberoamericana. Compartieron escenario con No Te Va a Gustar, Bulldog, Massacre, Estelares, La Renga, Manu Chao y fueron teloneros de los Red Hot Chilli Peppers en el recital de septiembre en la cancha de River. ¿Qué momento destacarías de estas giras?
Me parece que el recital con La Renga en Chile merece una mención especial, no sólo por lo afectivo en relación a lo que generan como seres humanos y como banda de amigos, sino también que para Jauría fue una oportunidad inigualable poder tocar por primera vez en Chile frente a tantas personas. Tienen un público genial y muy respetuoso.
Y, después, tocar en el Festival Iberoamericano de Cultura Musical en México era para mí una deuda pendiente. Por diferentes razones no había podido estar con Attaque, ahora con Jauría se dio la chance. Si tenemos en cuenta que somos una banda nueva, es más de lo que podemos pretender.

Notas

Auspiciantes

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